Arte folclórico

La única ciudad donde se puede encontrar casi siempre, gente de rasgos aborígenes, vestida de huipil moviendo las naguas y sombreros tradicionales al sonar de las marimbas, es en Masaya.

Este arte musical no solo es ejecutorio. En Masaya se fabrican las marimbas de madera, que con bolillos sólidos hacen de la percusión una fascinante expresión de la música folclórica centroamericana. Las prolongadas fiestas del toro-venado, el baile de las negras, la fiesta canina de San Lázaro, son escenario del vestuario y de la creatividad de los Masaya y sus visitantes, que usan disfraces diversos y bailan al son de músicos filarmónicos.

Tanto en el mercado de artesanías, como en el mercado municipal de Masaya, así como en los mercados de cada municipio, es fácil encontrar las tradicionales cotonas bordadas a mano, que distinguen el vestir del nicaragüense.