Balnearios

Nicaragua es la última tierra en emerger, de todo el continente americano y en las aguas del gran lago hay huellas de lo que una vez fue extensión del mar Caribe. La arena blanca en un lago oscuro marca la diferencia en el balneario conocido como Playa Santo Domingo, donde se ubican importantes ofertas hoteleras.

El viento del Este hace rebotar en la isla un oleaje que provoca la sensación de un mar de agua dulce, como definieron los colonizadores al lago, cuando creían haber llegado al océano Atlántico.

Pero la más cristalina área de baño se encuentra en el Ojo de Agua, en medio de los volcanes, en una finca privada donde el manantial hace brotar agua entre el bosque y una poza permite a unos bañarse y a otros pasar un buen rato entre árboles y bajo sombrillas, para un descanso pleno.

Otras opciones de baño, pero en arena oscura hay en Mérida, al otro extremo de la cintura de la isla, así como en la bahía de Charco Verde, en la zona de Moyogalpa, un espacio de místicas leyendas.